Si hay un lugar que no te puedes perder al llegar a Santa Maria di Leuca, es su faro. Se alza sobre Punta Meliso a más de 100 metros sobre el nivel del mar y es uno de los más importantes de Italia.
Desde tierra firme es un mirador impresionante, pero es desde el mar desde donde el faro muestra toda su majestuosidad. Para quienes navegan en alta mar, esa torre blanca de 47 metros siempre ha sido un punto de referencia fundamental, una señal de seguridad que indica el fin de la tierra y el punto donde se unen los dos mares.
Entre el faro y la basílica: el corazón de Leuca

A unos pasos del faro se encuentra la Basílica de Finibus Terrae. Desde el mar se nota enseguida que estas dos estructuras marcan el límite más extremo de Apulia. Si miras hacia la costa, la vista abarca toda la bahía de Leuca, encerrada entre los dos promontorios: Punta Ristola por un lado y Punta Meliso por el otro.
¿Por qué verlo desde un barco?
Desde la plaza del Santuario la vista se dirige hacia abajo, pero desde el barco la perspectiva cambia por completo. Ver el acantilado de Punta Meliso, que se alza en vertical desde el mar hasta los pies del faro, te hace entender de verdad por qué los antiguos llamaban a este lugar «el fin del mundo». Es el lugar perfecto para hacerte una foto de recuerdo, sobre todo al atardecer, cuando la piedra blanca del faro se ilumina.